introducción

7) Reajustes y finalización:

El último paso puede llevarnos a dos posibles destinos: tener que redirigir nuestras herramientas hacia otra solución para comprobar si es mejor que la original o dar por finalizada esta técnica, solo en caso de que se haya comprobado la eficacia de la solución propuesta. Cuando la evaluación acaba, es el momento de decidir si es pertinente crear algún cambio en las características de la solución propuesta, puesto que los reajustes ayudarán a maximizar la efectividad de nuestras intervenciones. Si viéramos que no se han conseguido los resultados esperados, procederemos a aplicar la segunda opción que se ha propuesto en el cuarto paso. No debemos pasar por alto el hecho de buscar las razones por las que nuestro primer intento puede haber fallado, ya que si se desconocen, el cambio de alternativa puede resultar inútil. Por el contrario, si aquella implementación que hemos realizado resulta exitosa, se mantendrá, pero es muy recomendable revisar periódicamente su utilidad, ya que es posible que su efecto se vea mermado a largo plazo.